PISA, JUAN FRANCISCO c/ SUPERIOR GOBIERNO DE LA PROVINCIA DE TUCUMAN Y OTRA s/AMPARO
Tras ser destituido como juez, Pisa promovió un amparo cuya instancia fue declarada perimida por la Corte tucumana: transcurrieron más de tres meses sin impulso, mientras faltaban bonos necesarios para notificar a dos codemandados. El actor sostuvo que la ley provincial imponía al tribunal impulsar el amparo de oficio y que la caducidad afectaba su tutela judicial efectiva; también cuestionó el rigor formal del fallo. La Corte Suprema entendió que la caducidad es, en principio, una cuestión procesal ajena al recurso extraordinario y que no se acreditaron ni arbitrariedad ni un perjuicio irreparable que demostrara la definitividad. Destacó que el actor no controvirtió los hechos, había sido advertido sobre los bonos y que su interpretación vaciaría la regla de caducidad. Desestimó el recurso, con costas, sin resolver el fondo del amparo sobre la destitución.