MÜLLER, PEDRO Y OTROS s/INCIDENTE DE RECURSO EXTRAORDINARIO
Müller fue condenado a diez años de prisión como partícipe necesario de secuestros y tormentos contra trabajadores de Ford durante la última dictadura. La defensa alegó que la condena atribuía responsabilidad por su cargo, sin probar una conducta individual, y cuestionó la valoración de la prueba y el tratamiento de la prisión domiciliaria. La mayoría de la Corte consideró que el recurso extraordinario estaba mal concedido: aunque recordó que el contexto represivo orienta, pero no sustituye, la prueba de responsabilidad personal, entendió que la defensa no refutó todos los indicios y fundamentos de la condena. Por ello no examinó el fondo de esos agravios y declaró mal concedido el recurso. En disidencia, Rosenkrantz juzgó insuficiente la prueba y propuso dejar sin efecto la condena y dictar un nuevo pronunciamiento.